Economía Crítica Málaga

Universidad de Málaga

La parábola de la Rana Hervida

La parábola de la Rana Hervida dice así: Si calientas agua en una olla hasta que hierva y a continuación introduces en su interior una rana, ésta saltará bruscamente hacia fuera huyendo de la insoportable y ardiente sensación. Sin embargo, si introduces dicha rana en la olla antes de comenzar a calentar el agua, el animal se acostumbrará poco a poco al cambio de temperatura sin notar grandes cambios. Antes de que se de cuenta, la rana morirá hervida sin reaccionar.

Creo que es un fenómeno totalmente extrapolable a los seres humanos. Muchas veces nos encontramos en situaciones desagradables que deberían ser intolerables pero que se toleran, sencillamente, porque nos hemos ido acostumbrando a ellas. Como aquella frase de Richard Sennet: “La rutina puede degradar, pero también puede proteger“. La rutina de la vida, de las sensaciones, puede hacer reaccionar al individuo y motivarle a actuar para cambiarla, pero las más de las veces sirve de escudo y excusa para no hacer nada y permanecer igual.

En las relaciones sociales, especialmente las de pareja, también tiene sentido esta lógica. Ocurre, por ejemplo, cuando dos amantes que han caído en la rutina se cierran en ella para no ver más allá y no tener oportunidad de percibir “el peligro”, es decir, el riesgo de conocer otros ambientes, contextos y personas.

En la política, que no es otra cosa que la organización de las sociedades y personas, ocurre algo similar. El individuo, tú por ejemplo, no percibe que las cosas pueden ser mejores porque desde siempre pero lentamente se le ha estado perjudicando y haciéndole perder espacios de libertad. Uno se ha acostumbrado ya a tener un salario de mierda, una vivienda cutre, unos planes de estudios tristísimos y decadentes, a ser manipulado por los medios, a tener que pagar por todo, etc. y no se da cuenta de que eso no es la vida en sí, sino una forma de vida determinada que nos imponen.

Hoy un recién licenciado estará contentísimo por ganar mil euros al mes en un trabajo precario donde no sabes ni cuándo te van a echar ni qué será de tí después. Sin embargo, hace treinta años en la Europa Occidental del Estado del Bienestar sólo pensar en esa situación ya hacía hervir la sangre. Pero han empleado con nosotros el segundo método de la rana hervida… y herviremos nosotros. Nos habremos dejado matar estúpidamente.

Todo puede cambiar no es sólo un tema musical de El Sueño de Morfeo, sino también una filosofía de vida que nutre la ya bien conocida expresión de “Otro Mundo es Posible y Necesario“.

PS: Me dijo Jonber que esta parábola es reflejada en una canción de Segismundo Toxicómano. Yo no la he escuchado, pero aquí dejo la nota. ;)

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