Economía Crítica Málaga

Universidad de Málaga

La pandemia de la privatización

privatizacion-pixUn día cualquiera en la vida de un ciudadano medio conlleva numerosas acciones mecánicas, típicas durante la edad contemporánea. Entre esas acciones, está por ejemplo la de ir a la Universidad. Y caminar por los pasillos de un centro de docencia y encontrarse con dos sucursales bancarias dentro de éste ya no nos parece nada raro. Qué triste. Podemos ver cada semana, incluso los que no somos tan forofos del fútbol, cómo la liga española ya no es “liga de primera división” sino “liga BBVA”. Los programas televisivos, que ya de por sí están cargados de publicidad directa y subliminal, vienen siempre precedidos por el patrocinio de alguien. Y la lista podría ser aún mayor, llena de ejemplos más o menos concisos.
La vida cotidiana de las personas se ha visto envuelta por lo que ya no parece evidente, pero que muchos consideramos catastrófico e incluso mísero. Es un hecho tan arraigado a la sociedad que apenas nos damos cuenta de la gravedad con la que ahora cuenta. Porque es grave ver cómo somos títeres de la privatización, que se convierte incluso en algo parecido a una lobotomía, arraigado en nuestro cerebros lavados que ya ven normal que todo ruede en la ruleta del capital, el máximo beneficio y, cómo no, la ley del más rico, y la poca solidaridad social

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Si con esto no es poco, el descaro también se respira. Los consumidores domésticos son abofeteados con frases al estilo de “¡apuesta por las marcas!” o reiteraciones de que las marcas blancas no son la mejor solución alimenticia, coaccionando con la duda de si realmente las familias están bien alimentadas y nutridas. Cuando todavía no había peligro, los medios apostaban por las marcas blancas, ¿y ahora qué? Ahora hay que volver a teñir la mano invisible de gris, para controlar más las mentes con ideales potenciales de querer aplicar la lógica que mejor se adecue a sus bolsillos.
La situación empeora al ver que esto va de mal en peor. Ya conocemos que, volviendo al ejemplo estudiantil, Bolonia se convierte en la privatización que nos condenará a todos. ¿Veremos antes de cada clase un bonito cartel que diga “patrocinado por BBVA”? ¿Conseguirán rizar el rizo y patrocinar hasta la Seguridad Social (y mira que es contradictorio e incoherente…)? Desde luego, a este ritmo sí que lo harán.

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