Economía Crítica Málaga

Universidad de Málaga

Una Historia Desconocida

mafalda-1-1Hoy vengo a contarles el cuento del país Emprilandía. Emprilandía es un país muy grande. Tan grande que el 80% de la tierra del planeta Da Igual le pertenece. El resto de los países de dicho planeta estarían distribuidos en el 20% restante, países que son presionados a unirse a Emprilandía y su imperio. Este imperio empezó siendo pequeño, pero con el tiempo fueron anexionándose países  hasta llegar al tamaño actual. Parte de los países anexionados se unieron voluntariamente y la otra parte a través de métodos poco pacifistas, por no decir violentos.

 

Emprilandía se caracteriza por su gran población, la cual es bastante variada. Si analizamos sus territorios podemos ver como hay zonas favorecidas y otras no tan favorecidas, sin razón lógica alguna, sino debido a una serie de causas, consecuencias, circunstancias. No estoy seguro de cómo explicar esta desigualdad. Puede estar debida también a  la política y a la economía,  no sabría explicarlo, pero sí sé que la grandeza del planeta Da Igual y las riquezas de Emprilandía podrían fácilmente evitar esta situación.

 

En Emprilandía hay un grupo reducido, el 0,0001% de la población, que controla el país. Esto es así a pesar de que en Emprilandía haya un sistema político llamado Gran Timo, el cual consiste en que la población debe gobernar. Las cosas evidentemente no son así, la mayor parte de la población no gobierna, ni siquiera tiene una influencia comparable a la que tiene el grupo reducido mencionado antes (de ahora en más los llamaremos Directores).

Podríamos estimar que a un 70-90% de la población no le interesa involucrarse en temas políticos. Esto puede ser debido a dos razones: la primera, porque viven en una situación demasiado desfavorable y no cuentan ni con el tiempo, energía o educación suficiente para involucrarse, ya que están buscando siempre la manera de sobrevivir; otra razón, es que existe una gran proporción de la población despreocupada, la cual está sólo interesada en lo que sucede en la televisión (por ejemplo qué famoso le puso los cuernos a qué famoso), los deportes, el bienestar individual, la competencia entre ellos mismos, y cosas así. Esta población tiene la virtud de poder ignorar que las cosas están cambiando y no inmutarse en su caparazón. A esta población les llamaremos Los Despreocupados.

 

Ambas poblaciones me producen los mismos sentimientos: tristeza, asco y solidaridad. Los pobres me transmiten tristeza y solidaridad por razones obvias. Hablamos de gente pobre pobre, gente que nunca tuvo una educación, que sobrevive en condiciones extremas e inimaginables; gente que cada día lucha para vivir y ve morir a sus amigos y familiares a diario. El sentimiento de asco cuando pienso en ellos está ligado al asco que me produce su situación en el sentido de que es injusta. Esta situación llega a las manos de personas que nunca tuvieron una oportunidad, que nacieron en esas condiciones y morirán en las mismas, un azar y una suerte maquiavélica para quienes no están en esta situación, ya que los mencionados pobres representan el 80% de la población mundial, pero sólo controlan un 10% de las riquezas totales.

 

En el caso de los Despreocupados los sentimientos en relación a ellos llegan, aunque los mismos, de otra manera muy distinta. Siento tristeza por ellos porque me dan lástima. El hecho de que puedan vivir sin que les preocupe nada de lo que está a su alrededor los hace merecedores de mi lástima. No les interesa la vida ni el medio ambiente, les preocupa más el partido del fútbol del domingo que la suerte de su vecino, ya ni hablar de lo poco que les interesan los pobres. Me dan asco por las mismas razones que tristeza, es doble sentimiento compartido y mezclado, aunque muchas veces la tristeza esté ligada indirectamente con la esperanza y el asco con el odio. No sé si me explico. Si alguien está triste por algo, alberga muchas veces la esperanza razonable o irrazonable de que ese algo cambie. En cambio, si a uno le da asco alguna cosa lo que querrá hacer es eliminar dicha cosa, hacerla desaparecer. La Solidaridad aparece en escena cuando empiezo a creer que como están los Despreocupados no es la forma correcta o más favorable ni para ellos, ni para su entorno, ni para los pobres, ni para sus futuros hijos, ni para nadie, por lo que intento que reaccionen y se den cuenta de en qué mundo viven y hagan algo para cambiarlo. Esta población es la que tiene el potencial de cambiar las cosas a mejor para todo el mundo. Lo único que necesita es despertar y organizarse, y quitarles finalmente el poder y riquezas a los Directores.

 

Existe una cuarta población, la menos popular, son pocos, podríamos llamarlos los Ilusos. Estos tienen este nombre injusto desde la perspectiva de que nada se puede cambiar, una perspectiva normal entre los Despreocupados perezosos.  Esta población lucha como puede contra las Injusticias existentes en el planeta Da Igual, y sobre todo luchan contra Emprilandía y sus Directores.

 

Si vivieses en este mundo ¿Con quién estarías? ¿Con Los Despreocupados? ¿Con los Pobres? ¿O Con los Ilusos?

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